Una sofisticada tarta salada que combina rodajas de manzana dulce, queso Gruyère intenso y tomillo fresco sobre una masa de hojaldre crujiente. Un clásico de las panaderías de montaña suizas.
Precalentar el horno a 200°C.
Extender la masa sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.
Extender la crème fraîche sobre la base dejando un borde de 2 cm.
Rallar el Gruyère y esparcir sobre la crème fraîche.
Descorazonar y cortar las manzanas en láminas finas, colocándolas en círculos sobre el queso.
Pincelar los bordes con huevo batido y espolvorear con tomillo.
Hornear de 20 a 25 minutos hasta que la masa esté dorada y el queso burbujee.
MesitaMia
Planifica comidas juntos
Pruébalo ahora