Filetes de pescado blanco servidos con papas bebés crujientes y una salsa brillante de mantequilla y limón.
Precalienta el horno a 200°C.
Lava las papas, córtalas por la mitad y ásalas durante 25 minutos hasta que estén tiernas.
Seca los filetes de pescado y sazona con sal.
Calienta aceite en un sartén y sella el pescado de 3 a 4 minutos por lado hasta que esté opaco.
Derrite la mantequilla en el mismo sartén con jugo de limón y perejil picado.
Baña el pescado con la salsa de mantequilla antes de servir.
Usa filetes de coliflor gruesos en lugar de pescado.
MesitaMia
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